jueves, 12 de abril de 2012

Valor

¿Qué diría yo si pudiera hablar?
¡Sé exactamente lo que diría!
La pregunta no es ¿qué diría?
La pregunta es si tengo suficiente coraje como para decirlo.
La pregunta es si tengo, dentro de mí, suficiente amor para asfixiar el miedo y vivir lo que ya tengo aceptado:
Que las cadenas que causan que arrastre mis pies no son más que ideas ficticias plantadas en mi mente como verdades universales por aquellas personas a quién más amaba (y quienes funcionaron como instrumentos efectivos de un sistema opresivo);
Que el deshacerme de tales cadenas no es una cuestión de fuerza, ingenio, inteligencia o destreza.
Es una cuestión de miedo.
Miedo al quedarme solar, miedo a ser identificada como demente o neurótica.
Miedo al ser olvidada.
Miedo al dejar de ser.
La pregunta es si estoy dispuesta a dejar fluir el amor más allá del miedo, más allá de mi propio ser.

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